
El proyecto con el que comenzó nuestra historia
Una iniciativa universitaria que nació para responder a una necesidad de la comunidad y terminó convirtiéndose en el punto de partida de Empodérate Vecino.
Dos ediciones durante 3 meses, con 8 sesiones, lograron que los comités vecinales, vecinas y ciudadanía articularan una red vecinal digital, comunicando y difundiendo los problemas sociales y apoyándose mutuamente (vigente en la actualidad). Asimismo, se generaron réplicas de las vecinas que lideraban programas de vasos de leche y eran parte de su comité vecinal.
En 2022, en el contexto de la recuperación social posterior a la pandemia de COVID-19, surgió una inquietud que terminaría dando origen a nuestra organización. La iniciativa nació a partir de la experiencia de nuestra fundadora, Andrea Araujo Muñoa, egresada de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, quien identificó una problemática en su propia comunidad: las demandas de los vecinos no siempre encontraban mecanismos efectivos para ser canalizadas y los comités vecinales contaban con pocas oportunidades para cooperar entre sí.
Lo que comenzó como una iniciativa universitaria de capacitación en participación ciudadana fue creciendo cuando otros jóvenes se sumaron a la idea y reconocieron que aquella problemática no era exclusiva de una localidad, sino que estaba presente en distintos sectores de Lima Sur. Así, un grupo de jóvenes comenzó a organizarse para convertir una preocupación en una propuesta de acción ciudadana.
El proyecto se desarrolló en Villa María del Triunfo y dio lugar a dos ediciones consecutivas del Taller de Capacitación en Participación Ciudadana «Empodérate Vecino». La primera edición abordó temas como presupuesto participativo, valores democráticos, Objetivos de Desarrollo Sostenible y liderazgo comunitario, mientras que la segunda amplió la formación hacia gestión local, seguridad ciudadana y gestión de residuos sólidos. Este proceso buscó fortalecer el papel de los dirigentes vecinales como actores capaces de conectar las necesidades de sus comunidades con las autoridades y generar espacios de cooperación.
Uno de sus elementos diferenciales fue, precisamente, su capacidad de articular a jóvenes universitarios, dirigentes vecinales, organizaciones sociales e instituciones públicas, construyendo una iniciativa desde la ciudadanía y con recursos limitados. Ante la falta de presupuesto, el equipo consiguió el apoyo voluntario de ponentes, convocó a jóvenes de distintas carreras y estableció alianzas con organizaciones para que las capacitaciones fueran gratuitas.
Y fue durante este proceso que pasó algo que no esperábamos: varios de los jóvenes que se sumaron para sacar adelante el proyecto empezaron a convertirse en el primer grupo de voluntarios de lo que, con el tiempo, sería Empodérate Vecino. Un espacio de jóvenes con ganas de aportar se encontraron, se organizaron y descubrieron que juntos podían generar un impacto en su comunidad.
Empodérate Vecino comenzó con una idea sencilla: si las personas cuentan con conocimientos, herramientas y espacios para participar, pueden tener una mayor capacidad para transformar su comunidad.
Pero el mayor aprendizaje fue descubrir que el impacto también puede comenzar con recursos limitados. Sin contar inicialmente con un gran presupuesto ni con una estructura organizacional consolidada, un grupo de jóvenes logró convocar voluntarios, conseguir el apoyo de especialistas, generar alianzas, trabajar junto a dirigentes vecinales y llevar una iniciativa gratuita a la comunidad.
Queremos llevar más proyectos de formación, participación y desarrollo comunitario a nuevas comunidades y continuar construyendo iniciativas que generen capacidades y oportunidades para participar.
Para hacerlo posible, necesitamos sumar personas, empresas, instituciones, organizaciones y aliados que quieran ser parte de este propósito. Tu aporte puede ayudarnos a llegar a más vecindarios.